La congelación de embriones se realiza en aquellas ocasiones en las cuales el número de embriones de buena calidad es superior al número de embriones que se transfieren al útero, situación que cada vez es más frecuente en los ciclos de FIV. Estos embriones congelados podrán ser utilizados en un nuevo intento, ya sea por no conseguir el embarazo con el ciclo en fresco o si posteriormente se desea un nuevo embarazo.
La congelación de los embriones permite conservarlos durante mucho tiempo sin que los embriones estén afectados por el paso del tiempo y por tanto no afecta su capacidad de implantación siempre y cuando superen el proceso de congelación-descongelación con éxito. No hay un mayor riesgo de abortos o malformaciones embrionarias en la transferencia de embriones criopreservados.
Los embriones pueden ser congelados en diferentes momentos de su desarrollo utilizando medios de cultivo o crioprotectores diferentes según si la congelación se realiza en estadios tempranos o tardíos del desarrollo.
Estos crioprotectores protegen las membranas celulares de las bajas temperaturas a que se someten. Una vez congelados, los embriones se almacenan, minuciosamente identificados, en Bancos de Embriones, recipientes que contienen Nitrógeno Líquido a una temperatura de -196ºC.

Según la Ley Española vigente sobre Técnicas de Reproducción Humana Asistida, Ley 14/2006, los embriones pueden estar disponibles por la pareja durante toda la vida fértil de la mujer. Esta ley plantea cuatro supuestos que regulan los posibles destinos de los embriones criopreservados:
Para requerir los embriones para cualquier de estos supósitos será necesario la autorización de la mujer o la pareja a través de un consentimiento informado. Este consentimiento podrá ser modificado en cualquier momento previo a su aplicación.

Para garantizar la responsabilidad de la mujer o pareja sobre estos embriones, cada dos años, el Centro pedirá la renovación de los consentimientos firmados. Si durante dos renovaciones consecutivas fuese imposible obtener la firma del consentimiento correspondiente, y se pudiese demostrar de forma fefaente las actuaciones llevadas a cabo por el Centro con la finalidad de obtener la renovación sin obtener la respuesta requerida, los embriones quedaran a disposición del Centro que los mantiene congelados y podrá destinarlos conforme a su criterio a cualquiera de las finalidades mencionadas, siempre manteniendo confidencialidad, anonimato y gratuidad.
La descongelación es el procedimiento por el cual los embriones pasan de una temperatura de -196°C a una temperatura de 37°C. Para realizar este proceso se utilizan medios de cultivo específicos que protegen al embrión del aumento de la temperatura.
Según el momento en que hubiesen sido congelado los embriones, la descongelación se realiza en la misma mañana de la transferencia al útero de la mujer o unos días antes, observando así la capacidad de reactivación de las divisiones celulares.
Alrededor de un 60-80% de los embriones descongelados sobreviven al proceso de congelación-descongelación, y éstos son embriones aptos para la transferencia.
Para la transferencia de los embriones congelados, la paciente no ha de volver a pasar por todo el proceso de estimulación ovárica, punción folicular,. sino que con una medicación muy sencilla y unos controles ecográficos ya estará preparada.
EMBRIOGYN | Estanislau Figueres 8, baixos, 43003 Tarragona | Tel. 977 24 24 51 | Fax. 977 92 06 13