De forma libre, altruista y anónima, una mujer mayor de 18 años, puede decidir donar algunos de sus óvulos y convertirse así en la mejor o incluso única alternativa de una pareja para tener un hijo.
Existen determinadas circunstancias, como por ejemplo una menopausia precoz, la extirpación quirúrgica de los ovarios, determinadas alteraciones genéticas que se transmiten de forma sistemática a la descendencia, repetidos intentos fallidos de FIV, abortos de repetición... en las cuales, posiblemente, la única salida que existe para poder conseguir un embarazo es recurrir a la recepción de óvulos de una mujer joven y sana.
Actualmente, gracias a la Fecundación in vitro es técnicamente posible siempre y cuando existan mujeres dispuestas a ayudar a una pareja a un hecho tan maravilloso como el de poder ser padres.
La Legislación Española autorizó la donación de óvulos en el año 1988. Actualmente está perfectamente regulada. Se especifica de forma clara que la donación de óvulos tiene que ser anónima y confidencial (no se podrá revelar nunca la identidad de la donante a la receptora ni viceversa ), y se entiende como un contrato que hay que formalizar por escrito entre la donante y el Centro autorizado. Evidentemente, en la ley se establece que a todos sus efectos legales, la receptora de los óvulos será la madre legal del hijo concebido en caso de embarazo.
Aunque la donación de óvulos es un acto altruista, la ley permite compensar económicamente las pequeñas molestias derivadas del hecho que durante el procedimiento se requiere la práctica de controles ecográficos, analíticos y finalmente la recuperación de los óvulos.
A aquellas mujeres que después de recibir una completa y detallada información del procedimiento, de forma libre y voluntaria deciden ser donantes de óvulos, se les practicará un extenso y riguroso protocolo de estudio por tal de asegurar un buen estado de salud física y mental, una normalidad del aparato reproductor y una garantía de que no padecen enfermedades genéticas, hereditarias o infecciosas transmisibles a la descendencia.
El estudio consta básicamente de una entrevista, una exploración física general, una exploración ginecológica (citología cervical, ecografía y cultivos vaginales) y una analítica completa (hemograma, coagulación, grupo y factor Rh, bioquímica, serologías de VIH, Hepatitis B, Hepatitis C, Sífilis, y cariotipo).
Todos los resultados se entregan y se comentan con la donante.
Es necesario tener muy claro que donar óvulos no significa agotar la reserva ovárica de una mujer, es decir, de ninguna manera le llegará la menopausia antes de lo genéticamente previsto.
Una niña nace con 2 millones de óvulos y al principio de la pubertad ya sólo tienen aproximadamente unos 400000. Sabemos que a lo largo de la vida reproductiva una mujer ovulará unas 400 veces, y en la especie humana en cada ovulación sólo se acostumbra a crear un óvulo maduro. De manera que el número de óvulos no es un factor limitante.
De forma natural, en cada ciclo menstrual el ovario recluta muchos óvulos pero habitualmente uno de ellos asume el liderazgo y será el que crecerá, madurará y ovulará. El resto se degeneraran y se perderán para siempre.
En una donación de óvulos, así como en todos los ciclos de FIV, se pretende administrar una cantidad más alta de hormona con la finalidad de intentar que no sea únicamente un óvulo el que crezca sino que sean unos cuantos, y así poder ofrecer a una pareja unas razonables garantías de éxito. Este procedimiento se conoce como estimulación ovárica y se consigue administrando hormonas (FSH,LH...) vía subcutánea durante unos 10 días aproximadamente. Durante estos días se practican algunos controles ecográficos (una media de tres) y analíticos con el objetivo de que sea una estimulación ovárica controlada, ni demasiado alta ni baja. Cuando se considera que los óvulos ya pueden ser maduros es necesario administrar una última hormona (HCG) de forma muy puntual para inducir la ovulación.
A las 36 h se procede a la recuperación de los óvulos mediante una punción folicular (de los ovarios) guiada por ecografía vaginal. Es un procedimiento muy seguro y rápido (dura unos 10-15 minutos). Se practica en un quirófano de forma ambulatoria, con sedación y con el control de un anestesista, para poder garantizar la máxima seguridad posible y evitar cualquier molestia física. Después de una o dos horas de observación, una vez la paciente ya está completamente despierta, ella misma ya puede salir de la clínica. El día de la punción se recomienda un reposo de 24 horas, y que preferiblemente la donante venga acompañada.
La recuperación posterior acostumbra a ser muy buena. La mayoría de las donantes pueden incorporarse a su ritmo de vida habitual al día siguiente de la punción (único día del proceso que hay que hacer reposo). Únicamente en algunos casos se aconseja reposo algunos días más.
Aproximadamente a las dos semanas después de la punción acostumbra a venir de nuevo la regla y la paciente puede volver a usar su método anticonceptivo habitual.
Los riesgos derivados del proceso de estimulación (hiperestimulación ovárica) o de la punción ovárica son muy excepcionales y casi siempre fácilmente controlables. Además nuestro Centro mantiene el contacto con las donantes, y ellas disponen de un teléfono de emergencia las 24 horas del día para cualquier eventualidad.
La donación de óvulos es un acto altruista, voluntario y anónimo que merece todos nuestros respetos, admiración y gratitud. Somos conscientes que sin mujeres dispuestas a donar algunos de sus óvulos, óvulos que como hemos mencionado anteriormente estaban destinados a la atresia, muchas parejas se quedarían sin la oportunidad de poder ser padres.
Por todo esto, Embriogyn considera que tenemos el deber moral de intentar poner las cosas fáciles a las mujeres dispuestas a practicar una donación de óvulos, facilitar horarios, fechas, evitar esperas, explicarnos con la máxima claridad...
Entendemos que la principal compensación de un acto como la donación de óvulos es la propia satisfacción personal de poder ayudar a una pareja a tener un hijo. El hecho de someterse a una donación de óvulos además, ofrece a la donante una serie de información muy valiosa referente a su estado de salud físico, analítico, cromosómico y sobretodo reproductivo.
Por todo esto, la donación de óvulos representa para nosotros un acto de máxima seriedad y responsabilidad; esperamos saber transmitir y recibir a la vez, la misma responsabilidad y seriedad por parte de nuestras donantes.
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